jueves, 27 de octubre de 2011

Cuestionario 3

INTERVENCIÓN QUIRÚRGICA EN EL ANCIANO.

El 40% de las intervenciones quirúrgicas se dan en mayores de 65 años, los cuales presentan un mayor riesgo para la cirugía. La cirugía laparoscópica puede ser ventajosa. Los ancianos tienen mayor dolor postoperatorio, mas complicaciones cardiorespiratorias y de otros tipos, mayor tiempo de la estancia hospitalaria, se da una mayor tasa de conversión de la cirugía laparoscópica a cirugía abierta, y mayor morbilidad.

Se acompañan de mayor comorbilidad cardíaca, respiratoria, renal y del sistema inmunitario, que afecta de forma negativa al resultado de la intervención.

EVALUACIÓN PREOPERATORIA

La mitad de los pacientes tienen  enfermedad coronaria, y muchos tienen arritmias cardíacas e insuficiencia cardíaca congestiva. Por ello es necesaria una valoración preanestésica adecuada del riesgo cardiovascular y monitorización durante la intervención para detectar y tratar las posibles complicaciones.

También hay mayor probabilidad de que aparezca en el anciano alteraciones de la función renal

En los pacientes con tratamiento antihipertensivo y cardiológico, el tratamiento debe mantenerse, y los que toman diuréticos, IECA Y ARAII, deben dejar de tomarlos por lo menos 2h antes de la cirugía por las dificultades en el retorno venoso que se pueden ocasionar.

En los pacientes con tratamiento heparínico o dicumarínico, debe evaluarse el estado de coagulación previo a la cirugía para evitar complicaciones.

Debe aplazarse la intervención cuando la presión diastólica sea menor de 110-120mmHg.

MEDIDAS INTRAOPERATORIAS PARA PREVENIR COMPLICACIONES:

El incremento de la presión intraabdominal por el neumoperitóneo puede ser perjudicial en los pacientes ancianos, pudiéndose comprometer el retorno venoso y la función cardíaca.

Las limitaciones de la distensibilidad toracopulmonar por la hipertensión intraabdominal son más importantes en los ancianos.

La monitorizaciópn y la supervisión en este grupo no es diferente al resto de grupos para la anestesia. La monitorización electrocardiogáfica, pulsioximetría, el controla de la presión arterial y la medición de las presiones de la vía respiratoria e intraabdominal son esenciales. La monitorización durante la insuflación del neumoperitóneo es necesaria para detectar complicaciones y también deberá  inspeccionarse el abdomen durante toda la intervención.

Ya hemos dicho que hay una alta tasa de conversión. La duración de la cirugía suele incrementarse en ancianos.

MEDIDAS POSTOPERATORIAS PARA PREVENIR COMPLICACIONES.          

Los ancianos tienen una estancia más alargada.  Una de las preocupaciones en el período postoperatorio de los ancianos es la función respiratoria.

Compliacicones específicas asociadas a este tipo de pacientes es el edema agudo de pulmón

En cuanto al descenso de la función renal, es importante mantener un volumen intravascular. Debemos atender al balance de sal y agua, y a las dosis de fármacos utilizados


Cuestionario 3

 INTERVENCIÓN QUIRÚRGICA EN EL ANCIANO.

El 40% de las intervenciones quirúrgicas se dan en mayores de 65 años, los cuales presentan un mayor riesgo para la cirugía. La cirugía laparoscópica puede ser ventajosa. Los ancianos tienen mayor dolor postoperatorio, mas complicaciones cardiorespiratorias y de otros tipos, mayor tiempo de la estancia hospitalaria, se da una mayor tasa de conversión de la cirugía laparoscópica a cirugía abierta, y mayor morbilidad.

Se acompañan de mayor comorbilidad cardíaca, respiratoria, renal y del sistema inmunitario, que afecta de forma negativa al resultado de la intervención.

EVALUACIÓN PREOPERATORIA

La mitad de los pacientes tienen  enfermedad coronaria, y muchos tienen arritmias cardíacas e insuficiencia cardíaca congestiva. Por ello es necesaria una valoración preanestésica adecuada del riesgo cardiovascular y monitorización durante la intervención para detectar y tratar las posibles complicaciones.

También hay mayor probabilidad de que aparezca en el anciano alteraciones de la función renal

En los pacientes con tratamiento antihipertensivo y cardiológico, el tratamiento debe mantenerse, y los que toman diuréticos, IECA Y ARAII, deben dejar de tomarlos por lo menos 2h antes de la cirugía por las dificultades en el retorno venoso que se pueden ocasionar.

En los pacientes con tratamiento heparínico o dicumarínico, debe evaluarse el estado de coagulación previo a la cirugía para evitar complicaciones.

Debe aplazarse la intervención cuando la presión diastólica sea menor de 110-120mmHg.

MEDIDAS INTRAOPERATORIAS PARA PREVENIR COMPLICACIONES:

El incremento de la presión intraabdominal por el neumoperitóneo puede ser perjudicial en los pacientes ancianos, pudiéndose comprometer el retorno venoso y la función cardíaca.

Las limitaciones de la distensibilidad toracopulmonar por la hipertensión intraabdominal son más importantes en los ancianos.

La monitorizaciópn y la supervisión en este grupo no es diferente al resto de grupos para la anestesia. La monitorización electrocardiogáfica, pulsioximetría, el controla de la presión arterial y la medición de las presiones de la vía respiratoria e intraabdominal son esenciales. La monitorización durante la insuflación del neumoperitóneo es necesaria para detectar complicaciones y también deberá  inspeccionarse el abdomen durante toda la intervención.

Ya hemos dicho que hay una alta tasa de conversión. La duración de la cirugía suele incrementarse en ancianos.

MEDIDAS POSTOPERATORIAS PARA PREVENIR COMPLICACIONES.          

Los ancianos tienen una estancia más alargada.  Una de las preocupaciones en el período postoperatorio de los ancianos es la función respiratoria.

Compliacicones específicas asociadas a este tipo de pacientes es el edema agudo de pulmón

En cuanto al descenso de la función renal, es importante mantener un volumen intravascular. Debemos atender al balance de sal y agua, y a las dosis de fármacos utilizados


Bibliografía 4

García Hernández M, Torres Egea M, Ballesteros Pérez E. Influencia de los cambios propios del envejecimiento en la satisfacción de las necesidades del anciano. En: Enfermería geriátrica. 2ªed. Barcelona: Masson; 2006.p. 44-67.
Los cambios biológicos, psíquicos y sociales que se producen en los individuos a lo largo del proceso de envejecimiento influyen de forma directa en la resolución de las necesidades del anciano, condicionando en su satisfacción la dependencia o la independencia.
Respecto a los cambios biológicos en el anciano podemos clasificarlos según aparezcan en los distintos sistemas o aparatos orgánicos.
Los cambios físicos en la función respiratoria se caracterizan por una modificación en la caja torácica, la reducción de las estructuras anátomicas (pulmón, corazón y vasos) y pérdida de la elasticidad a todos los niveles. Además también se producen modificaciones anatomofisiológicas de otros sistemas orgánicos pero que tienen relación directa con el proceso de la respiración (sanguíneo, digestivo, etc.).
Los cambios físicos en los sistemas orgánicos relacionados con la eliminación consisten tanto en las modificaciones anatomofisiológicas de los sistemas renal y disgestivo (pérdida de tono muscular, disminución de la capacidad de la vejiga, hipertrofia prostática, enlentecimiento peristáltico…) como las modificaciones en otros sistemas orgánicos que también están relacionados con esta función.
Haciendo referencia a los cambios fisiológicos en el sistema nervioso, los más característicos son: la disminución del número de neuronas, la capacidad sensorial y motora y pérdida de la eficacia de los neurotransmisores (esto hace que aparezcan alteraciones en el patrón del sueño).
En el aparato cardiovascular del anciano aparecen las siguientes manifestaciones: dificultad para bombear la sangre a los tejidos, llegando menos oxígeno y nutrientes a estos por lo que se produce taquicardia, disminución de la capacidad de reserva, arteriosclerosis, aumento de la presión arterial y una menor capacidad para el ejercicio. Las causas de todo esto son una mayor rigidez y estrechez de los vasos, pérdida de la fuerza de contracción del corazón, alteración de las válvulas cardíacas…
Por último, los cambios físicos en el sistema tegumentario consisten en la aparición en la piel de arrugas, pérdida de elasticidad, manchas, palidez y asperezas. Aparece un agrandamiento de las orejas y la nariz, los párpados se hacen más gruesos y los ojos se hunden. Respecto al pelo aparece un cambio de color, se vuelve más frágil y se cae.

Cuestionario 3

    IMPLICACIONES DE LA CIRUGÍA EN EL ANCIANO




-      El 40% de la actividad quirúrgica se centra en el tratamiento de pacientes mayores de 65 años los cuales presentan mayor riesgo quirúrgico que los jóvenes debido a:
·        Mayor comorbilidad cardíaca, respiratoria, renal e inmunitaria.
·        Reserva cardiopulmonar disminuida.
-      Esto provoca que, respecto a los jóvenes, tengan:
·        Mayor tasa de dolor postoperatorio.
·        Mayor tasa de complicaciones cardiorrespiratorias.
·        Aumento de las estancias postoperatorias.
-      La cirugía laparoscópica (tipo de cirugía mínimamente invasiva) tiene como ventaja respecto a la abierta que tiene menor número de complicaciones pre, intra y postoperatorias en el anciano, por lo que es preferible utilizarla siempre que se pueda en este colectivo. Además también se reducen las tasas de conversión y la duración del postoperatorio.
-      Los pacientes que tienen más de 80 años tienen un índice de complicaciones mayor que los que tienen menor edad.
-      Las tasas de conversión y de complicaciones son mayores en ancianos que en pacientes generales y jóvenes.
-      Algo a tener en cuenta en la preanestesia de los pacientes de edad avanzada es que, aproximadamente la mitad de ellos, presentan enfermedades coronarias, arritmias cardiacas o insuficiencia cardiaca congestiva.
-      Respecto al intraoperatorio en pacientes ancianos hay que tener en cuenta que una presión de insuflación elevada aumenta el riesgo de comprimir la vena cava inferior comprometiendo el retorno venoso, así como una punción vascular o una embolia grasa, por lo que la monitoriazación electrocardiográfica, la pulsioximetría y el control de la PA son muy importantes.
La alta tasa de conversión asociada a los pacientes de edad avanzada se debe principalmente a procesos inflamatorios.
-      En el periodo postoperatorio de los ancianos un aspecto fundamental a tener en cuenta es la función respiratoria, por lo que es necesario una correcta fluidoterapia durante el mismo. Además, debido al descenso de su función renal es importante mantener un volumen intravascular normal y evitar la hipovolemia evitando así el edema agudo de pulmón.

Cuestionario 3

Ventajas y peculiaridades del abordaje laparoscópico en el anciano.
·         Actualmente, el 40% de la actividad quirúrgica se centra en el tratamiento de pacientes mayores de 65 años, los cuales presentan un mayor riesgo para la cirugía que los más jóvenes.
·         La cirugía laparoscópica puede ser particularmente ventajosa en esta población. La cirugía mínimamente invasiva disminuye el dolor postoperatorio, disminuye la tasa de complicaciones cardiorrespiratorais, la estancia y facilita la vuelta a la actividad física.
·         Las enfermades digestivas que requieren tratamiento quirúrgico son más prevalentes en mayores de 65 años.
·         Los avances de la anestesia, la mejor selección de pacientes, los mejores cuidados perioperatorios y la adopción de los accesos mínimamente invasivos han permitido realizar procedimientos gastrointestinales más complejos.
·         Aproximadamente la mitad de los pacientes son portadores de enfermedad coronaria. Por ello, es necesaria una correcta valoración preanestésica del riesgo cardiovascular y la adecuada monitorización durante la intervención.
·         Los mayores de 80 años tienen mayor prevalencia en cuanto a procedimientos de urgencias: cirugía abierta, complicaciones intraoperatorias y complicaciones de la enfermedad.
·         La colecistectomía es una intervención habitual en los ancianos. La edad nunca ha sido una contraindicación para esta intervención. A pesar de las complicaciones los resultados son favorables al compararlos con la colecistectomía abierta.
·         Los ancianos tienen una elevada tasa de conversión asociado a la inflamación y adherencias debidas a la inflamación crónica.
·         En el ERGE, se reserva a pacientes con complicaciones, síntomas refractarios a los medicamentes o con tratamiento médico de por vida.
·         En el abordaje laparoscópico de la hernia de hiato se observa un incremento en la calidad de vida por disminución de la sintomatología respiratoria.
·         La cirugía laparoscópica de colon al igual que la gástrica tiene como ventajas frente a la abierta una disminución del dolor postoperatorio, reinstauración del tránsito más rápida, menor estancia postoperatoria, menor morbilidad y mayor independencia hospitalaria.

Práctica 3

AYUDAS TÉCNICAS A PERSONAS MAYORES
     En primer lugar vamos a hacer una clasificación de los distintos dispositivos de ayuda técnica que hemos visto en clase y que existen en el mercado con la finalidad de ayudar a aquellas personas que tienen alguna dificultad para realizar tareas de su vida diaria.
1-    Dispositivos para la higiene
·         Peines y esponjas de mango largo para las personas que tienen dificultades para realizar movimientos con sus brazos.
·         Pañales y compresas grandes para las pérdidas de secreciones.
·         Braga elástica para sujetar pañales.
·         Dispositivos para aumentar la altura del sanitario y así evitar que la persona tenga que agacharse demasiado para sus posibilidades.
·         Dispositivos para el baño o ducha sujetos a la pared para que la persona pueda estar sentada mientras se ducha.
·         Dispositivos para el baño con barandilla para que la persona pueda sujetarse y sentirse más segura y cómoda.
·         Sillas o banquetas impermeables para las bañeras con el fin de facilitar el baño.

2-    Dispositivos para la comodidad:
·         Suapeles naturales para tener una base de apoyo suave y cómoda. Además se puede limpiar.
·         Almohadas  mullidas en forma de flotador para la silla, que impide que se produzca ulceración, o para aquellas personas con problemas anorectales.
·         Dispositivo para el baño o la ducha sujeto a la pared para que la persona pueda sentarse mientras se ducha, que impide que la persona pueda escurrirse, etc.
·         Colchón  y sillones antiescaras para evitar la ulceración.
·         Dispositivo con gancho para coger objetos a distancia.
·         Dispositivos que se colocan en la pared para que la persona pueda agarrarse al realizar diferentes actividades.
·         Pedalier, para que la persona esté comodamente sentada mientras que hace bicicleta, que permite mejorar la circulación.
·         Dispositivos giratorios que se colocan en la silla, permitiendo la rotación de la persona en la silla.


3-    Dispositivos para facilitar la alimentación:
·         Cucharas adaptadas, a las que se les puede insertar un mango que permite agarrarlas y tener una mayor sujeción.
·         Plásticos adhesivos antideslizantes, que se colocan sobre una bandeja para impedir que al colocar el plato o vaso, se desplacen y pueda caerse el contenido.
·         Dispositivo para  cortar las pastillas o machacarlas, que le facilita a la persona la toma de medicamentos.

·         Pastilleros con apartados donde se especifica el de cada día de la semana y horario.
·         Abridores de botes, que consisten en un dispositivo de goma antideslizante en forma de cono para poder sujetar con éste las tapas y abrirlas sin que se nos escurran entre las manos.

4-    Dispositivos para facilitar la movilidad:
·         Sillas de ruedas motorizadas.
·         Dispositivos de transferencia rígidos que permiten el desplazamiento de la persona desde diferentes asientos. Pej, desde la cama al sillón.
·         Carritos andadores de diferentes modelos adaptados a las necesidades de cada persona. Por ejemplo: con cesta para guardar la compra o cualquier objeto, con tabla para sentarse, con o sin ruedas, etc.
·         Bastón con diferentes soportes,  con más o menos base de sustentación, y que se pueden reducir.
·         Grúa con arnés para movilizar a pacientes.

TÉCNICAS DE MOVILIZACIÓN MANUAL DE PERSONAS

1.    ASISTENCIA DE SUPINO A SENTADO CON MOVILIZACIÓN A TRAVÉS DEL HOMBRO
Es una técnica que se ejecuta con rapidez y permite una eficaz comunicación cara a cara.
Si se realiza en un solo lado, puede desestabilizar si la persona no tiene el suficiente control muscular en el lado opuesto del cuerpo para contrarrestar la rotación que se produce en el tronco. Se solventa esto colocando la otra mano por detrás del hombro contrario, con lo que se estabiliza sin apenas esfuerzo el cuerpo del residente. Esta mano permite así mismo sostener la cabeza sin que se caiga o ladee.


2.    ASISTENCIA DESDE SUPINO A SENTADO DISOCIANDO HOMBROS Y CADERA
Esta asistencia pone en juego uno de los principios vistos al hablar de los puntos clave: se tira del punto clave de la muñeca cruzando a través de la línea media y dirigiendo la fuerza y la muñeca hacia la cadera del asistente, con lo que la manipulación se produce en un hombro, que arrastra a ese lado del cuerpo hacia el lado contrario.
El brazo del paciente sobre el que se actúa se enrolla en la cadera del asistente, lo que permite liberar la mano que estabiliza la cadera y sujetar al paciente con la otra mano.


3.    DESPLAZAMIENTO LATERAL EN LA CAMA POR SEGMENTOS
Esta es una manipulación muy sencilla, se procede a dividir el cuerpo del paciente en tres segmentos, hombros, cinturas, piernas, y se moviliza cada uno por separado.
Esta movilización supone poco tiempo de asistencia, no es precisa ninguna ayuda y es muy cómodo y seguro para el residente.
4.    VOLTEO DESDE DECÚBITO SUPINO A DECUBITO PRONO A TRAVÉS DE RODILLA O TOBILLO
En esta manipulación se agarra firmemente el tobillo, la pantorrilla o la rodilla del paciente y se le gira tirando en diagonal hacia el otro pie del paciente.
Hay dos posibilidades,
- Pierna flexionada 45º, se trata de llevar la rodilla al tobillo opuesto. El movimiento en diagonal tira de la rodilla hacia abajo, arrastra a la pelvis, tronco y a la cintura escapular.

- Pierna recta, con lo que se tira del pie cruzando la línea media hacia el tobillo opuesto, intentando llevar la cadera hacia el tobillo. El movimiento se inicia en la cadera, que arrastra al tronco y la cintura escapular en el movimiento de giro..
5.    TRANSFERENCIA SILLA A SILLA LATERAL CON AGARRE POSTERIOR
El agarre posterior se realiza con los dedos en forma de grapa, estando una mano en supino y otra en prono.
Es un agarre que permite un buen control y la aplicación de una fuerza considerable sin hacer daño.
Para lograr reducir la carga sobre la espalda, se debe cargar el peso sobre la cadera del asistente.

6.    TRANSFERENCIA SILLA A SILLA CON DOBLE AGARRE FRONTAL
Se agarra al paciente de la cintura y se le levanta con la inercia del asistente, al echarse hacia atrás y estirar las piernas. Es una movilización muy segura y estable.
Se realiza el movimiento en diagonal hacia atrás y con la espalda recta.

Bibliografía 4

García HM, Torres MP, Ballesteros PE. La incontinencia urinaria. En: Enfermería Geriátrica. 2ª ed. Barcelona: Masson; 2000. p. 145-160
La incontinencia urinaria es la fuga involuntaria de orina. Es un problema de salud que produce muchos inconvenientes en los adultos mayores. Es más frecuente en residencias en las que aproximadamente el 50% de los alojados experimentan incontinencia. Las investigaciones indican que este proceso suele pesar en la decisión de trasladar a individuos que viven en sus casas a residencias de crónicos.
Aunque la incontinencia aumenta con la edad, no es parte del proceso normal de envejecimiento y tampoco es intratable. Durante la última década, los avances en la valoración y el tratamiento de la incontinencia han mostrado que puede diagnosticarse y tratarse con éxito esta afección incluso en los individuos más ancianos. En la actualidad, existe todavía un gran número de personas que no buscan ayuda para este proceso. Algunas de estas personas temen la intervención quirúrgica y desconocen que existen técnicas no quirúrgicas para tratarlo.
La micción normal es un proceso complejo en el que están implicados las vías urinarias inferiores, la médula espinal, el encéfalo y los sistemas nerviosos autónomo y somático. La vejiga, los músculos detrusores que la rodean, la uretra y los esfínteres interior y externo configuran la vía urinaria inferior.
Diversos factores patológicos y funcionales que se observan a menudo en pacientes adultos mayores pueden predisponerlos a la pérdida del control vesical.
El aumento de la edad se asocia también con un aumento de las contracciones vesicales involuntarias, una reducción de la capacidad vesical y un aumento del volumen residual. Estas alteraciones de la función vesical, especialmente las contracciones involuntarias, pueden contribuir al desarrollo de la incontinencia urineraia en adultos mayores.
Debemos valorar si el paciente desea participar en el tratamiento de la incontinencia y cuál es su actitud al respecto. Si el paciente no desea el tratamiento, el personal de enfermería deberá explorar a qué se debe la falta de motivación, que puede estar causada por una falta de conocimiento, una depresión o un problema social, psicológico o físico muy importante.
En cuanto al tratamiento farmacológico, la farmacoterapia puede reducir la incontinencia por inestabilidad del detrusor. Son los agentes espasmolíticos y los estrógenos.
En algunos casos, la cirugía es el único tratamiento apropiado. Es el procedimiento de elección en la incontinencia de esfuerzo.