jueves, 20 de octubre de 2011

Movilización y dispositivos de ayuda.

En esta tercera práctica, hemos aprendido los métodos de movilización del paciente anciano así como  a conocer los diferentes tipos de dispositivos de ayuda de los que disponemos para facilitar la realización de actividades de la vida cotidiana.

Es importante conocer los distintos métodos de movilización ya que dependiendo del estado del paciente deberemos usar uno u otro. El paciente debe sentirse cómodo y confiado y debemos conocer si puede colaborar con nosotros o no es posible su ayuda en el cambio postural.

A continuación explicaremos lo qué es una  manipulación de cargas y las consecuencias que estas traen consigo.
Se entenderá por  manipulación de carga cualquier operación de trasporte o sujeción de una carga por parte de uno o varios trabajadores como el levantamiento, empuje, la colocación la tracción o el desplazamiento  que  por sus características ergonómicas inadecuadas entrañe riesgos en particular dorso lumbares para los mismos.
Una carga es cualquier objeto susceptible de ser movido, como por ejemplo los pacientes ingresados en un hospital, también aquellos que se manipulen mediante una grúa o medio mecánico que requiera un esfuerzo humano para moverlo.
Las posturas de trabajo inadecuadas son los factores de riesgo más importantes en los trastornos musculo esqueléticos, sus efectos van desde unas molestias ligeras hasta una verdadera incapacidad.
 La mecánica corporal comprende las normas fundamentales que deben respetarse al realizar la movilización o transporte de un peso, para utilizar el sistema musculo esquelético de una forma eficaz evitando la fatiga innecesaria y la aparición de lesiones en el profesional. Estas normas incluyen: adaptar el área en el que se realizara la actividad retirando los objetos que entorpezcan como barandillas, almohadas… colocar la cama o camilla en la posición adecuada, situar siempre un pie en la dirección del movimiento, utilizar preferentemente los músculos de los pies y las piernas en lugar de los de la espalda, mantener un alineamiento corporal adecuado mientras se hace un esfuerzo, la espalda debe mantenerse siempre recta, solicitar la ayuda de otra persona siempre que sea necesario.
A continuación presentamos unas técnicas de movilización de pacientes en el ámbito sanitario:
Paso de cubito supino a decúbito lateral
-          Colocamos la camilla a la altura adecuada
-          Flexionamos la pierna mas alejada de la zona hacia la que se rotará al paciente
-          Presa hombro y rodilla, cuerpo como contrapeso
Incorporación en la cama
-          Bajamos la altura de la cama para apoyar la rodilla
-          Colocamos la rodilla en la cama para poder ejercer de esta forma fuerza no solo con los músculos de la espalda sino que también con los de las piernas
-          Pasamos nuestra mano por la espalda del paciente
-          Con un pie hacia la dirección del movimiento y la espalda recta del paciente incorporamos a este.
Desplazamiento longitudinal con paciente en decúbito supino (dos cuidadores)
-          Al flexionar las piernas del paciente, eliminamos fricción
-          Retiramos almohada
-          Pasamos nuestro brazo por la axila de la paciente y empujamos hacia arriba con las extremidades inferiores.
-          La presa mantiene la cabeza y nos apoyamos en el cabezal de la cama
De la cama a la silla
-          Colocamos un pie en la dirección del movimiento
-          El otro pie lo colocamos paralelo a los pies del paciente
-          Los pies deben de estar bien apoyados
-          Cogemos al paciente por debajo de las axilas
-          Aproximamos el peso a nuestro tronco
-          Y elevamos manteniendo la espalda recta
Desplazamiento vertical con paciente en sedestación
-          Al flexionar rodillas disminuimos peso muerto
-          Cruzamos los dos brazos del paciente
-          Pasamos nuestros brazos por debajo de las axilas
-          Agarramos los brazos entrecruzados del paciente
-          Con las piernas flexionadas, espalda recta y un pie avanzado nos disponemos a elevar al paciente
Además de conocer estos métodos de movilización también debemos saber emplear dispositivos de ayuda que nos ayudarán a mover al paciente en el caso de que sea necesaria una ayuda mayor.

Dispositivos de movilidad:

-Grúas: utilizadas en el ámbito hospitalario y domiciliario para movilizar a los pacientes que no pueden hacerlo por sí solos. Estas grúas son de fácil manejo y soportan pesos grandes por lo que nos son muy prácticas a la hora de mover pesos muertos con la mayor seguridad y menor riesgo de lesiones posible. Constan de un arnés cuyas bandas se colocan por debajo de ambas piernas, se entrecruzan y se cuelgan de los ganchos correspondientes: la de la pierna izquierda en el gancho derecho y la de la pierna derecha en el gancho izquierdo. Una vez elevada la grúa y el enfermo nos será muy fácil movilizarlo de la cama a la silla (o al revés). Una vez situado el arnés se desengancha fácilmente.







Entre los distintos dispositivos de ayuda encontramos los siguientes tipos:

- Andadores y bastones: facilitan la marcha autónoma del paciente y le confieren seguridad. En el caso de los bastones, el paciente deberá utilizarlo paralelo a la pierna sobre la que ejerce el mayor peso. Así, la carga se repartirá entre la pierna y el bastón evitando la sobrecarga tanto de la pierna sana como de la pierna dañada.

- Silla de ruedas: permite el fácil transporte del paciente que no puede moverse. Esta incapacidad puede ser permanente o no. En el caso de que sea permanente el paciente tendrá que adaptarse a la utilización de este dispositivo.

- Barandillas: impiden que el paciente caiga de la cama y le confieren seguridad tanto a él como a las personas encargadas de su cuidado. Son muy prácticas ya que pueden ponerse o quitarse de manera fácil.

-Tabla de transferencia: utilizada, por ejemplo, para que el paciente con disminución de movilidad sea capaz de pasar de una silla de ruedas a un coche con la seguridad de que no va a sufrir ningún percance durante el traslado.

Dispositivos de ayuda en el baño:

Silla para la bañera: es una silla que facilita el lavado e higiene del anciano. Se coloca en los bordes de la bañera, permitiendo la rotación gracias a una palanca por lo que el anciano puede virarse conforme a sus necesidades.

Agarraderas: pueden colocarse en paredes y puertas permitiendo el agarre del anciano para evitar resbalones o caídas. Son de fácil anclaje pudiendo colocarse en casi cualquier superficie.

Dispositivos que faciliten actividades cotidianas:

-Agarrador a distancia: objeto con un mango para agarrarlo en un extremo y tenacillas al otro que permite el fácil acercamiento de objetos sin tenernos que mover.

-Dispositivo giratorio para mover cargas.

-Dispositivo para facilitar la colocación de medias compresivas.

- Antideslizante: pegatina que se adhiere a superficies y que impide el deslizamiento de los objetos que colocamos sobre ella. Son unas bandas que cortamos a medida dependiendo de la superficie en la que la vayamos a utilizar.

Dispositivos para prevenir las UPP:

Colchones antiescaras: colchón autoinflable para prevenir la aparición de úlceras. Consta de varias hileras de partes que se hinchan y partes que no. Las partes hinchadas cambian, mientras unas se inflan, las otras se desinflan cambiando así constantemente las zonas de apoyo del cuerpo del paciente. Son muy utilizados en el ámbito hospitalario y cada vez más en los domicilios.

Almohadillas para sillas: almohadillado sobre el que se sienta el paciente para prevenir la aparición de escaras.

Taloneras: se colocan en el pie del paciente para evitar la aparición de úlceras en el talón. Son de piel por lo que pueden lavarse sin problema alguno.

Dispositivos para facilitar la alimentación:

-Apertura de botes: permite la entrada de aire en botes envasados al vacío.
- Cubiertos con mango.
- Platos con paredes verticales: para evitar que la comida se salga del plato.
-Pastilleros: permiten llevar controlada la medicación de mañana, tarde y noche semanalmente.
Dispositivos para facilitar la higiene:
-Pañales y compresas
- Peines con mango
- Esponjas con mango: para acceder a los sitios difíciles como la espalda.