García Hernández M, Torres Egea M, Ballesteros Pérez E. Influencia de los cambios propios del envejecimiento en la satisfacción de las necesidades del anciano. En: Enfermería geriátrica. 2ªed. Barcelona: Masson; 2006.p. 44-67.
Los cambios biológicos, psíquicos y sociales que se producen en los individuos a lo largo del proceso de envejecimiento influyen de forma directa en la resolución de las necesidades del anciano, condicionando en su satisfacción la dependencia o la independencia.
Respecto a los cambios biológicos en el anciano podemos clasificarlos según aparezcan en los distintos sistemas o aparatos orgánicos.
Los cambios físicos en la función respiratoria se caracterizan por una modificación en la caja torácica, la reducción de las estructuras anátomicas (pulmón, corazón y vasos) y pérdida de la elasticidad a todos los niveles. Además también se producen modificaciones anatomofisiológicas de otros sistemas orgánicos pero que tienen relación directa con el proceso de la respiración (sanguíneo, digestivo, etc.).
Los cambios físicos en los sistemas orgánicos relacionados con la eliminación consisten tanto en las modificaciones anatomofisiológicas de los sistemas renal y disgestivo (pérdida de tono muscular, disminución de la capacidad de la vejiga, hipertrofia prostática, enlentecimiento peristáltico…) como las modificaciones en otros sistemas orgánicos que también están relacionados con esta función.
Haciendo referencia a los cambios fisiológicos en el sistema nervioso, los más característicos son: la disminución del número de neuronas, la capacidad sensorial y motora y pérdida de la eficacia de los neurotransmisores (esto hace que aparezcan alteraciones en el patrón del sueño).
En el aparato cardiovascular del anciano aparecen las siguientes manifestaciones: dificultad para bombear la sangre a los tejidos, llegando menos oxígeno y nutrientes a estos por lo que se produce taquicardia, disminución de la capacidad de reserva, arteriosclerosis, aumento de la presión arterial y una menor capacidad para el ejercicio. Las causas de todo esto son una mayor rigidez y estrechez de los vasos, pérdida de la fuerza de contracción del corazón, alteración de las válvulas cardíacas…
Por último, los cambios físicos en el sistema tegumentario consisten en la aparición en la piel de arrugas, pérdida de elasticidad, manchas, palidez y asperezas. Aparece un agrandamiento de las orejas y la nariz, los párpados se hacen más gruesos y los ojos se hunden. Respecto al pelo aparece un cambio de color, se vuelve más frágil y se cae.
No hay comentarios:
Publicar un comentario