TRASTORNOS RENALES Y UROLOGICOS.
Pérez Melero A. Trastornos renales y urológico. En: Pérez A. cor. Enfermería Geriátrica. 2ªed. Madrid: Editorial Síntesis; 2005. p. 387-392.
Podemos comprobar como son muy frecuentes los problemas del aparato renal y urinario en los ancianos.
En primer lugar los cambios y transformaciones que se desarrollan en la edad anciana con respecto al aparato renal podemos citar los siguientes:
· Los glomérulos reducen su función, al mismo tiempo que disminuyen su tamaño.
· Los túbulos contorneados proximales también se reducen.
· La membrana glomerular y tubular se altera su composición, dando lugar a una reducción de la superficie de filtración.
· En la zona vascular del aparato renal también existen cambios.
· Se produce una disminución considerable del número de nefronas.
· Apreciamos una disminución de la velocidad de filtración de orina.
· Se disminuye la capacidad de concentrar orina.
· Además aumenta el umbral de absorción de glucosa.
· Respecto a la vejiga hay una pérdida de tono muscular.
· En la próstata vemos un aumento de tamaño, denominado hipertrofia.
Estos son algunos de los cambios importantes que se pueden dar durante el envejecimiento y suponen ciertos problemas de salud para las personas.
Una vez explicados estos cambios voy a centrarme en unas técnicas muy empleadas en las personas ancianas con problemas renales como es la diálisis, y hemodiálisis.
Estas dos técnicas son utilizadas en pacientes con problemas de insuficiencia renal crónica, en la cual no le funcionan los riñones correctamente y las sustancias de desecho se acumulan en el organismo: urea, creatinina, ácido úrico… Por tanto gracias a estos métodos hace que esta patología sea compatible con la vida, y la persona pueda vivir.
Son dos tipos de depuración renal intracorpórea y extracorpórea, voy a definirlos brevemente:
1. Diálisis peritoneal o intracorpórea: en este caso, se utiliza como membrana impermeable para intercambiar las sustancias de desecho el peritoneo. En este se introduce el líquido de diálisis con un catéter y se intercambia el agua y los solutos entre la sangre y el líquido de diálisis.
2. Hemodiálisis o extracorpórea: en este caso el intercambio lo hace una máquina, dializador donde se encuentra una membrana artificial que hace la misma función.
Cada técnica presenta unas indicaciones concretas así como unas contraindicaciones, pero lo importante desde el punto de enfermería y centrándonos en la asignatura de geriatría son los cuidados que precisa una persona con diálisis.
Debemos pues centrarnos en aspectos como la dieta, balance hídrico, peso corporal, presión arterial, presencia de fisuras…
Para concluir es preciso mencionar que este trastorno renal es muy frecuente entre los ancianos, por lo que el cuidado de enfermería a cerca de esta técnica es crucial para ellos.
He querido incluir este apartado tan especifico como bibliografía de campo para la realización de nuestro trabajo ya que forma parte de una de las técnicas empleadas o terapéutica para tratar a los pacientes de insuficiencia renal crónica, y reitero que es una patología común y muy prevalente en las edades avanzadas.




