Sexualidad y envejecimiento
En esta práctica desarrollamos el tema de la sexualidad en los ancianos. Éste es un concepto que presenta aspectos negativos asociados a mitos o creencias falsas, lo cual hace que los ancianos se avergüencen de sus prácticas sexuales y lleguen a retraerse.
Algunos estereotipos que tenemos sobre la sexualidad en los ancianos son: la sexualidad se agota con los años; los ancianos no tienen deseo sexual; menopausia es sinónimo de fin de la sexualidad; los ancianos no tienen vida sexual activa.
Hemos aclarado diversos conceptos relacionados con la sexualidad, como frigidez, impotencia, etc.
Tras responder entre todos a una serie de cuestiones planteadas por el profesor (citadas a continuación) nos hemos dado cuenta de que la vida sexual de los ancianos puede seguir activa a edades avanzadas, por mucho que nos cueste creerlo, y aunque las prácticas sexuales sean diferentes a las de los jóvenes y adultos, esto no quiere decir que no pongan en práctica otro tipo de prácticas, pues su deseo sexual no acaba al pasar a ser anciano.
1. ¿Qué cambios pueden producirse con el envejecimiento en la fisiología de la sexualidad?
En el caso de los hombres, se dan los siguientes cambios:
§ Aumente el tiempo requerido para llegar a una plena erección.
§ Se neceita más estimulación erótica antes del acto sexual. Es posible que la estimulación manual sea más necesaria para llegar a la erección.
§ La erección puede no ser tan enérgica o tan grande como antes.
§ Disminuye el tiempo de erección antes de la eyaculación.
§ La pérdida de la erección después del orgasmo puede suceder más rápidamente.
§ Aumenta la duración de la fase refractaria (puede pasar más tiempo antes de poder tener otra erección)
§ El sentimiento de que una eyaculación está a punto de producirse puede ser reducido.
En el caso de las mujeres, es posible que:
§ Se produzcan cambios en su vagina, siendo más rígidas las paredes y perdiendo elasticidad.
§ Disminuye la lubricación vaginal.
§ Percepción de sequedad y picor en vagina y labios y dolor durante el coito
2. Estos cambios que se producen con el envejecimiento, ¿justifican siempre que se produzca una disminución del interés sexual?
No hay pruebas de que el proceso de envejecimiento por sí mismo determine una disminución del interés sexual, sino que lo que se da es un cambio en la forma de experimentar y disfrutar del sexo.
Fisiológicamente no está justificada la pérdida de interés sexual en la vejez, sino que existen factores asociados al envejecimiento (factores fisiológicos -determinadas enfermedades y factores psicológicos- estereotipos, falsas creencias, miedos, falta de información) que pueden obstaculizar el adecuado disfrute de la sexualidad en esta etapa de la vida.
3. ¿Cuáles son los problemas de salud o las enfermedades que pueden obstaculizar la sexualidad?
Entre las enfermedades o problemas de salud que pueden hacer más difícil la vida sexual de los ancianos son:
- Artritis. El dolor de las articulaciones ocasionado por la artritis puede hacer que el contacto sexual resulte incómodo.
- Dolor crónico: un dolor que persiste durante más de un mes o que aparece y desaparece frecuentemente, que puede ser ocasionado por problemas óseos, musculares, herpes zoster, mala circulación, o problemas de los vasos sanguíneos. Estos, pueden interferir en la intimidad de los ancianos.
- Diabetes puede causar impotencia.
- Problemas del corazón, arteriosclerosis, etc pueden implicar problemas de erección.
- Enfermedad arterial oclusiva peneana
- Algunas personas que han sufrido un infarto temen que tener relaciones sexuales pueda ocasionarles otro ataque. La probabilidad es muy baja. La mayoría de estas personas pueden volver a tener relaciones sexuales entre 3 y 6 semanas después de estabilizarse tras un ataque.
- Incontinencia.
- Accidente cerebrovascular. Un accidente cerebro-vascular rara vez afecta la capacidad de tener relaciones sexuales, aunque es posible tener problemas de erección.
- El déficit de vitamina B12 puede afectar también a la sensibilidad peneana de los hombres.
- También hay que tener en cuenta que muchos medicamentos tienen efectos secundarios que pueden influir sobre la función sexual.
- ¿La menopausia se asocia a una disminución del interés sexual?
La menopausia por sí misma no tiene un efecto negativo mayor sobre el interés sexual.
Contrariamente al estereotipo, muchas mujeres postmenopáusicas experimentan un aumento del interés por la actividad sexual, lo cual puede deberse a múltiples razones tanto de tipo fisiológico (p.ej., el efecto de los andrógenos ante la deficiencia estrogénica postmenopáusica) o psicológico (p.ej., desaparece el temor a un embarazo no deseado).
- ¿Es la impotencia una consecuencia inevitable del envejecimiento?
Normalmente la impotencia no es consecuencia del envejecimiento, ya que esta puede estar asociada a determinadas enfermedades de tipo vascular, que disminuyen la capacidad para mantener un volumen adecuado de sangre dentro del pene, siendo difícil el mantenimiento de la erección.
- ¿Qué factores psicológicos pueden obstaculizar el disfrute de una adecuada sexualidad en la vejez?
Algunos de los diversos factores psicológicos que influyen en la vida sexual de los ancianos es:
- ¿Cómo se puede ayudar a las personas mayores a disfrutar más de su sexualidad?
Concienciarse de que las personas mayores son sexualmente activas. Acabar con las falsas creencias sobre la sexualidad en personas mayores.
El mayor conocimiento de la sexualidad en las personas mayores por parte de los médicos mejoraría al mismo tiempo la educación en sexualidad de las personas mayores y facilitaría el asesoramiento por parte de los profesionales ante los problemas sexuales que pueda informar la persona mayor.



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